Queso Edam

Queso Edam

El Edam es un queso holandés que tradicionalmente se ha elaborado en forma de esferas o bolas recubiertas de parafina de color amarillo o rojo. Su nombre procede de la ciudad de Edam, situada en la Holanda Septentrional. El queso Edam es muy conocido y consumido en los países nórdicos europeos. El nombre de su DOP es Noord-Hollandse Edammer.

Aunque es un producto holandés, el queso Edam también es producido y comercializado por diferentes países, como España, Francia, Eslovaquia, Finlandia, Grecia, Estados Unidos, Bélgica, Alemania y Portugal.

Debido a la forma esférica que presenta se le suele llamar queso de bola.

Hagamos un recorrido por su historia, características, forma de elaboración y los múltiples usos que tiene en la cocina.

Historia del queso Edam

Queso Edam

El Edam es uno de los quesos más populares del mundo desde el siglo XIV. Su origen hay que encontrarlo en la ciudad de Volendam, en el norte de Holanda, y es uno de los productos más típicos del país.

La sencillez de su maduración y su fácil transportabilidad lo convirtió en ideal para los viajes largos, tanto por tierra como por mar.

Respecto al transporte marítimo de este queso, existen diferentes leyendas según las cuales estos quesos llegaron a ser utilizados como balas de cañones en algunas batallas en las que la munición artillera ya se había agotado.

En 1520 se inauguró el Mercado de Edam, donde se vendía la mayor parte de los quesos que se producían en la zona, algo que aún se hace a día de hoy.

Elaboración del queso Edam

Todos conocemos al queso Edam como queso de bola. Es muy reconocible por su corteza de parafina de característico color rojo, que además es muy útil para conservar durante su transporte. No hay que olvidar que es un queso con una gran comercialización internacional.

Se necesitan alrededor de 10 litros de leche pasteurizada de vaca, y desnatada parcialmente, lo que lo hace muy poco graso, para elaborar una pieza de un kilo de queso Edam.

Posee un delicado aroma a mantequilla, con unas agradables notas especiadas de nuez moscada. Su sabor es ligeramente salado y bastante suave.

Para una correcta elaboración del queso Edam se debe verter en tinajas la leche hasta que se filtre y se eliminen todas las impurezas procedente del ordeño de las vacas.

Después del filtrado hay que calentar a 32ºC la leche para su pasteurización. Después, para que la mezcla sea más compacta, hay que añadirle el cuajo.

En los tiempos en los que el queso Edam era de fabricación artesanal el cuajo era natural, pero en la actualidad lo más habitual es usar un cuajo artificial, el cual, cuando está coagulado y se ha convertido en cuajada, ha de ser calentado otra vez.

Cuando todo el proceso ha sido realizado, el queso se lleva a unos envases, que son los que le proporcionan su forma de bola característica.

Posteriormente se retira el suero para proceder al prensado y a la eliminación de la totalidad del agua que pueda quedar.

Para la maduración del queso Edam se necesita tenerlo a una controlada temperatura de entre 10 y 20ºC durante 8 meses, como máximo.

Su pasta presenta un tono amarillento con algunos agujeros (ojos), distribuidos irregularmente por su interior. El color amarillo es consecuencia de la alimentación de las vacas y del caroteno transformado en vitamina A.

También es habitual, para potenciar su color amarillo, utilizar colorante obtenido de las semillas de achiote.

Tipos de queso Edam

A la hora de comprar queso Edam se encuentran diferentes tipos:

  • Queso Mini Edam: su peso oscila entre los 840 y los 1.100 gramos. Su humedad es del 46% y su consumo no es recomendable hasta que hayan transcurrido al menos 3 semanas de maduración.
  • Queso Edam Rectangular: recibe su nombre por la forma en la que es comercializado, y su peso oscila entre los 2 y los 5 kilogramos.
  • Queso Mini Edam Rectangular: su peso va desde los 400 a los 1.100 gramos, y tampoco se debe comer antes de que se hayan cumplido las 3 semanas de maduración, ya que en caso contrario se perderían muchas de sus características organolépticas y propiedades.

Los quesos que han madurado durante mucho tiempo pueden presentar una corteza sensiblemente más oscura que la tradicional de color rojo.

Cómo guardar el queso Edam

Una vez hayas quitado su empaque original, el queso Edam requiere de muy pocos cuidados para que pueda mantenerse en las condiciones más óptimas.

Envuelve los sobrantes con papel de aluminio o con plástico transparente, asegurándote de que no aparezcan burbujas de aire que puedan perjudicar al queso.

Cómo servir el queso Edam en la mesa

Para su consumo es conveniente esperar a que hayan transcurrido al menos 3 semanas de maduración.

El queso Edam más suave acompaña estupendamente a frutas como las fresas, albaricoques, melones y uvas, mientras que los más maduros acompañan mejor a peras y manzanas.

Como la práctica totalidad de los quesos, el Edam es perfecto para comer con crackers y pan.

El queso Edam es también muy popular en el continente americano.

En Venezuela existe una popular receta de queso Edam relleno que se suele consumir durante las fiestas navideñas.

Por su parte, en México, concretamente en la península del Yucatán, son numerosas las recetas que incluyen este queso: pasteles, postres, empanadas de queso de bola, queso relleno, marquesitas y hasta los saborines (hielitos o bolis). También son un popular acompañamiento de elotes con crema cocidos.

Con respecto a su maridaje, el vino Pinot Noir es el que se considera más adecuado, aunque existen otras opciones muy interesantes como el Riesling, el Chardonnay, el Shiraz o el Syrah.

Valor nutricional del queso Edam

Algunos de los principales valores nutritivos del queso Edam son: carbohidratos, proteínas, vitamina K, E, D, C, B12, B6, B1 y A.

En cuanto a sus minerales, sobresalen el hierro, calcio, potasio, sodio, fósforo, magnesio.

El consumo del queso Edam es muy recomendable durante el embarazo y para aliviar dolores musculares.

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