Queso de tetilla

El queso de tetilla o Queso Tetilla es uno de los quesos más conocidos procedentes de Galicia, no solo en España, sino también internacionalmente. Destaca por su textura cremosa y su forma cónica, que además de llamar la atención, facilita la elaboración de este tipo de queso.

Cómo se elabora el Queso Tetilla gallego

De forma tradicional, el queso de tetilla gallego se elaboraba con leche de vaca rubia gallega, aunque hoy en día suele utilizarse la leche de vacas frisona o parda alpina. No obstante, todas las variedades en su fabricación proceden de vaca de pastos, que asegura la calidad del producto, pues es totalmente natural, sin tratamiento de medicamentos ni conservantes.

La leche elegida para la elaboración se conserva en cubas de entre 28 y 32 grados de temperatura. Así, a la leche se añaden fermentos como el Streptococus lactis o Streptococcus cremoris, además de cuajos lácticos. Esta unión se realiza en tan solo 20 a 40 minutos, teniendo como resultado una especie de cuajada.

Esta cuajada se corta para obtener una masa que se limpia con agua sin cloro, con el objetivo de restar acidez, y una vez lavada comienza su modelación, mediante recipientes cónicos que logran el resultado vistoso de este particular queso. La masa debe estar presionada en los recipientes al menos 3 horas, tras lo cual se sala en salmuera (se trata de una concentración de agua y sal).

Tras este proceso, la última parte es la maduración del producto, y aquí el clima gallego juega un papel fundamental, ya que es necesario un clima fresco y húmedo para lograr su resultado final. Según el Consejo Regulador de este queso, lo ideal son al menos 7 días de espera, con limpieza de cada producto, para que supere el control de calidad y etiquetado.

Características del Queso Tetilla

Queso de tetilla

El conocido también como queixo Tetilla en gallego cuenta con unas características únicas que lo diferencian de la gran mayoría de quesos:

  • En primer lugar, su forma cóncava-convexa, a la que hace referencia el nombre de Queso Tetilla. Esta forma de presentación hace muy sencilla su identificación.
  • El sabor de este queso tiene una leve acidez, por lo que suele acompañar muy bien como aperitivo o postre. A pesar de ese toque ácido, su sabor es suave y mantecoso. Producto de la elaboración y salación, puedes notar un toque salado.
  • Es un queso blando, con textura cremosa gracias a su masa compacta. No presenta huecos como otros quesos, la pasta es totalmente uniforme.
  • Es necesario conservar el queso en un sitio fresco, con un clima no muy caluroso, y mantenerlo a temperatura ambiente previamente a su degustación.
  • Su peso puede ser desde medio kilo hasta un kilo y medio.
  • Presenta una corteza de color amarillento, con una capa muy fina y elástica.
  • La acidez del queso se transmite también en el olor, que evoca a la leche pastoral que lo compone.

Cómo se degusta un Queso Tetilla

El principal aspecto a tener en cuenta antes de comprar el queso de tetilla es asegurarnos de su autenticidad: todos los productos de este tipo se etiquetan por el Consejo Regulador, entidad que nos garantiza que es un verdadero queixo Tetilla.

Antes de consumirlo, fíjate en su exterior: es importante que no tenga moho y que su estructura no presente hendiduras o imperfecciones en su forma cóncava-convexa. Si no vas a consumirlo inmediatamente después de la compra, la mejor manera de conservarlo es mantenerlo entre 5 y 8ºC (puedes colocarlo en el cajón más bajo de tu nevera).

Los quesos suelen presentar humedad a los días si no se conservan adecuadamente, lo que puede favorecer que aparezca moho, por lo que puedes colocar papel o un paño alrededor que absorba esa posible humedad y al mismo tiempo evitar su sequedad.

Este queso funciona bien como aperitivo o como postre, ya que su sabor se adapta a todo tipo de momentos: ya sea una degustación sola del queso o como acompañante de otros tipos de queso o embutidos.

Una buena forma de aprovechar al máximo su sabor es acompañarlo de miel y nueces, para los paladares más dulces, aunque también puedes incluir el queso en tus recetas: postres como tartas de queso combinan a la perfección su textura.

Para aquellos gustos más salados podrás encontrar una infinidad de formas de incluir este queso: salteado de setas e incluso anchoas propias del cantábrico.

Cómo cortar correctamente un Queso Tetilla

El Queso Tetilla es muy sencillo de preparar gracias a su carácter blando y compacto, por lo que para cortarlo correctamente bastará con un cuchillo cebollero que nos permita realizar cortes en cuñas. No utilices cuchillos con los que hayas cortado otro tipo de quesos o no los guardes juntos, ya que pueden perder su aroma y sabor propios.

La manera profesional de realizar los cortes sería calentando el filo de nuestro cuchillo con vapor de aire, realizar un corte, y así con cada cuña que queramos degustar; repitiendo el proceso de cortar y calentar el filo cada vez. Si no dispones de este método, puedes calentar agua en un recipiente alargado, que te permita meter el cuchillo para calentar su filo, y después secarlo para cortar el queso. Como ocurre con el vapor, volverías a introducir el cuchillo para calentarlo, secarlo e ir repitiendo el proceso con cada corte.

Teniendo claro el procedimiento, lo ideal es cortar nuestro Queso Tetilla en dos mitades, y a su vez obtener cuñas de cada mitad, con un ancho inferior a un dedo, aproximadamente (con estas medidas podrías obtener unas 10-15 cuñas, dependiendo el tamaño del queso). No olvides retirar la corteza.

A la hora de la presentación, es recomendable separar unas cuñas de otras, para evitar que puedan solaparse y que sea más fácil cogerlas.

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