Queso vegano

Si eres vegano o vegana y te apasiona el queso, no tienes por qué preocuparte, ya que podrás seguir disfrutando de un delicioso queso vegano y conservar tu alimentación vegetal. Además, se trata de un tipo de queso apto para personas intolerantes a la lactosa o al gluten, y con un inexistente contenido de grasas, por lo que es una buena alternativa para personas con colesterol.

Cómo hacer queso vegano – Paso a paso

El queso vegano cuenta con varias recetas según el tipo que queramos hacer, pero primero nos centraremos en el sustituto del queso tradicional.

La receta del queso vegano es muy sencilla: necesitarás agua, aceite (aunque esto incluso podrías eliminarlo si quieres), zanahoria, patata y algún que otro condimento. Sus ingredientes naturales hacen de esta receta un queso más ligero y bajo en grasa que otros quesos tradicionales.

Para 6 personas o raciones, puedes utilizar unos 360 gramos de patata, 135 gramos de zanahoria, 125 mililitros de agua, 35 gramos de levadura, 85 mililitros de aceite y otros condimentos que le den sabor, como guindilla o especias de ajo y cebolla.

El agua puedes utilizarla del tiempo, caliente o directamente usar la que requiere la cocción de la zanahoria y patata. En cuanto al aceite, lo ideal sería utilizar un aceite de oliva virgen extra, pero podrías utilizar otro aceite si lo prefieres (incluso si no quieres utilizar aceite, podrías incluir más agua o leche vegetal).

Queso vegano

Como otros componentes a incluir en nuestra receta de queso vegano, se recomienda añadir levadura, ya sea la nutricional o de cerveza. Tendrás que tener en cuenta que las cantidades a incluir dependerán del tipo de levadura que utilices, por lo que puedes empezar a probar con unos 35 gramos e ir añadiendo más en próximas recetas si así lo consideras. Si no dispones de ninguna de las dos levaduras, podrías incluir cerveza en lugar de agua, pero en menor cantidad (si eres intolerante al gluten, podrás utilizar levadura nutricional y de cerveza, o en su defecto cerveza sin gluten).

Si te gusta dar un toque especial al queso, da rienda suelta a tu paladar añadiendo guindilla en polvo o troceada para añadir sabor picante; o especias tipo pimentón, ajo en polvo, zumo de limón o cebolla en polvo. Aquí tú decides.

Aclarados los ingredientes a emplear, empezamos con el proceso:

  1. Retira las cortezas de las patatas y zanahorias y cuece las hortalizas unos 20 minutos aproximadamente (también puedes observar que estén tiernas para retirarlas).
  2. Cuela el agua de la cacerola e introduce la zanahoria y la patata en una batidora, añadiendo también los otros ingredientes: agua y aceite.
  3. Bate todos los ingredientes hasta que veas un resultado cremoso en la masa.

¡Y ya está! Sirve el queso en tu plato o como acompañante para otras recetas. No olvides consumirlo pronto: al tratarse de una elaboración natural, podrás conservarlo en el frigorífico unos 4 o 5 días (si crees que no podrás consumirlo antes, lo ideal es que lo congeles).

Otros tipos de queso vegano

Además del queso vegano común que hemos visto en la receta, puedes hacer queso parmesano vegano o queso de almendras:

  • Queso parmesano vegano. Si para la pasta prefieres utilizar queso tipo parmesano que el derretido habitual, la receta del queso vegano parmesano es muy fácil. Sus ingredientes son anacardos (150 gramos aproximadamente), levadura nutricional o de cerveza (unas 4 cucharadas), una cucharada de sal y otra cucharada de ajo en polvo. Solo tendrás que poner todos estos ingredientes en la batidora para triturarlos y obtendrás un parmesano 100% vegetal que podrás combinar en tus recetas de pasta, lasañas e incluso nachos.
  • Queso de almendras. Otra opción de queso vegano con almendras es colocar una taza de almendras peladas con agua, conservarlas en remojo durante un día, retirar el agua y limpiarlas. Después, meteremos en la batidora dichas almendras junto a 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra, sal, media taza de agua fría y un ajo. Conserva la masa en el frigorífico unas 8 horas y hornea 40 minutos, hasta que notes seca la parte superior. Cuando se enfríe podrás degustar tu queso de almendras vegano.

Cómo usar el queso vegano

Puedes utilizar el queso vegano como acompañante de cualquier aperitivo que se te ocurra: nachos, crudités de zanahoria o pepino, palitos de pan… Pero también puedes utilizarlo para reemplazar al queso tradicional en tus recetas, ya que el sabor será el mismo: no notarás nada.

Así, puedes usar tu queso vegano como salsa para la pasta, lasaña, pizzas, hamburguesas o cualquier otra comida a la que se añada tradicionalmente el queso o quieras incluirlo.

¿Se puede congelar el queso vegano?

Por supuesto, puedes congelar el queso vegano, ya que como ocurrirá con una crema de verduras al uso, posteriormente podrás calentarla para recuperar su forma cremosa.

Para descongelarlo, se recomienda sacarlo previamente a la nevera, como cualquier otro tipo de alimento, y después calentar su contenido para que todos los componentes se presenten de manera uniforme. Si notas que en el proceso de calentar el queso vegano se forma una masa demasiado densa, puedes añadir agua o leche vegetal.

Principales marcas de queso vegano

Atendiendo al tipo de queso y su elaboración, podremos acceder a distintas marcas especializadas:

  • Tofurky. Es una marca vegana con todo tipo de quesos: queso crema, cheescakes o queso rallado, que reciben el nombre de “Moocho”. Podrás encontrar quesos de cheddar, mozzarella, sabores vegetales e incluso fresa.
  • Follow Your Heart. Otra marca que tuvo sus inicios en el sector vegano hace 10 años y que presenta quesos parmesano, crema, rallado o feta; ya sea en rodajas o bloques enteros.
  • Chao Creamery. Estos quesos cuentan con un ingrediente principal: tofu fermentado, que puede tener un ligero sabor picante. Puedes tomarlo rallado, en bloque o en rodajas.
  • Miyoko’s Kitchen. Si tu apuesta es por los ingredientes saludables, esta marca presenta productos sin pesticidas, caracterizada por sus quesos de anacardos o leche de avena. Hay quesos con sabores de trufas, ajo con tomates deshidratados o cebollino.

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